Por alguna misteriosa razón o en virtud del juego de algún estraño duende he perdido la posibilidad de entrar y salir de mi anterior blog.
Repetidas veces me he dirigido a quien proceda para que solucionase. Pero está claro que no cuento con la varita mágica adecuada.
Así que, consultados los poderes ocultos de mi imaginación me he decidido por abrir este otro cuyo nombre es similar: Del sobrino de Atilano Nicolás.
Lo único que lamento es que quizás no todos aquellos que lo conocían vendrán a dar con éste.
La tarea de reunirnos de nuevo en el inmenso océano de la red se la encomiento a Destino, Azar y Esperanza. Quizás con su ayuda recupere viejos amigos.
El sobrino de Atilano Nicolás

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